Con el fin de evitar fenómenos como la evasión de impuestos, ahorrar papel y tener las cuentas más claras, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) encamina el proceso de facturación electrónica en el país.

De acuerdo con la entidad, actualmente se encuentran registrados “un total de 113.963 contribuyentes para facturar electrónicamente, de los cuales 50.971 se encuentran habilitados para expedir este tipo de documentos”.

En los cálculos de la organización se establece que, en promedio, al día se hacen 4 millones de facturas electrónicas, lo que ha llevado a que se hayan procesado 134,2 millones de documentos, desde empresas que están autorizadas o desde la misma Dian.

El calendario de fecha límite para acogerse al uso de estas facturas ya está disponible e incluso existen empresas que están obligadas a utilizar este tipo de facturación, dependiendo de si ya se venció el plazo del sector de la economía para el que trabaja.

Según retrató la información dispuesta en el “calendario de masificación”, el 2 de mayo de este año es la última fecha para que los segmentos de “actividades servicios administrativos y apoyo” y “Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca” inicien su camino hacia la implementación de este mecanismo.

Para esta fecha, ya son 15 las industrias que se encuentran incluidas en la lista de la Dian entre las que ya deben empezar a presentar facturación electrónica.

En Colombia, la factura electrónica tiene un visto bueno legal desde 1995. Sin embargo, según explica un informe de Seres, compañía autorizada para implementar ese tipo de pago, “fue hasta 2016, cuando comenzó el proceso de masificación y obligatoriedad, a través de la publicación de la Ley 1819”, siguiendo el ejemplo de países como Chile o Argentina (ver Claves).

Acceso

Recordemos que la organización cuenta con un servicio gratuito para que quienes lo necesiten puedan expedir facturas, notas débito y crédito electrónicas.

“El servicio incluye la entrega sin costo del certificado digital de firma, que en el mercado se puede adquirir desde 300.000 pesos. Se pueden generar documentos de forma ilimitada incluso desde un dispositivo móvil”, complementaron voceros de la Dian.

Además de esta posibilidad, la organización encargada de los impuestos también dio el visto bueno a 88 diferentes proveedores tecnológicos que también pueden prestar los servicios de facturación electrónica a las demás empresas.

Metas y alertas

Para mantener este ritmo de crecimiento, se espera que el total de contribuyentes que cierren el año haciendo facturación de este tipo sea de 360.500, según estimaciones de la Dian, valiéndose incluso de recursos como el teléfono móvil, del cual la organización espera protagonismo.

Adicional a esto, ya se establece en el Estatuto Tributario que quienes decidan hacer caso omiso a las fechas de obligación de facturación electrónica, pueden acarrear sanciones económicas o incluso clausura del establecimiento.

De la misma manera, voceros de la compañía Seres agregan que “actualmente, la Dian tiene habilitadas los documentos en papel como documentos válidos para requerir deducciones de gastos o impuestos, pero, desde este año, el único formato validado para esas deducciones será la factura electrónica”, lo que representa otro mecanismo para impulsar a la utilización de los medios tecnológicos.

Así mismo, el hecho de que las demás empresas no tengan este tipo de mecanismo podría representar un rezago frente a quienes sí la tienen de cara a los clientes. Seres enfatizó en que también se tendría un mayor control de los ingresos de una firma.

Según señaló esta compañía, “la Dian reducirá progresivamente este porcentaje de procesos en papel. Así, en 2021, las empresas solo podrán registrar no electrónicamente el 20% de sus documentos y, en 2022 el porcentaje se reducirá al 10%”.